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Al encontrarnos con un grupo de delfines o ballenas lo primero que debemos hacer es preguntarnos qué están haciendo en ese momento. ¿Están buscando presas, cazando o alimentándose? ¿O simplemente están nadando tranquilamente o se acercan a nuestro barco? Un avistamiento de cetáceos respetuoso implica adaptarnos a las particularidades de cada situación y ajustar nuestra manera de navegar al comportamiento de los cetáceos.
Es de enorme importancia para nosotros no molestar a los animales con nuestro barco y poder observarlos en su medio natural. Con frecuencia ellos mismos se acercan a la embarcación, buscando el contacto e incluso nadan con la ola de proa.
En otras ocasiones, por el contrario, nos dan a entender claramente que no somos bien recibidos; esto significa que debemos alejarnos y seguir nuestro camino, disfrutar del océano en sí, o quizás podemos encontrar otro grupo de cetáceos.
La influencia de la presencia del barco en el comportamiento de los cetáceos es obvia, por lo tanto para minimizar dicho efecto nos adherimos estrictamente a la Legislación Canaria respecto al avistamiento de cetáceos y nos ayudamos del conocimiento e intuición obtenidos tras años de experiencia.
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